martes 13 de octubre de 2009

HDR "religioso. Monasterio de Santa María de la Huerta. Soria

Un poquito más de HDR, una técnica que por lo que veo es en este momento como el “no va más” en la fotografía digital. La verdad es que la sencillez de uso de un programa como Photomatix Pro invita por lo menos a probar y luego claro, el hombre débil se engancha.


No pertenezco a aquella generación de fotógrafos que a priori se cierran a la experimentación y manipulación de las imágenes. Realmente mi intrusión en el mundo de la fotografía es tan reciente y “auto guiada” que voy empapándome como una esponja de todas las cosas que me interesan para saciar mi curiosidad y anhelo en mejorar mis resultados. El resultado son experimentos como estos, donde puede que falle la técnica, y seguro que fallará, pero si que va uno aprendiendo y haciéndose una idea de cómo y donde utilizar ciertos instrumentos que la tecnología pone a su alcance.


Me molesta bastante el HDR “escondido”, y me resulta complicado encasillar el HDR extremo, que proporciona muchas veces imágenes tan impactantes como surrealistas, en el mismo marco de las fotos tradicionales, ya que poco tiene que ver con ellas. Sin embargo me atrae, como forma expresiva algo gótica, barroca u de ciencia ficción. De todas maneras para gustos se hicieron los colores y cada uno haga lo que más le apetezca con sus imágenes


A parte los juegos que pueda llegar a hacer con algunas imágenes donde el HDR desde luego NO es necesario ni aconsejable, hay otras situaciones en las que me resultaría difícil sacar un resultado decente sin multiplicar tomas de exposiciones diferentes y luego combinarlas en Photomatix Pro. Un ejemplo bastante claro es el de las dos imágenes que completan este articulillo. Imposible lograr un rango dinámico tan amplio solo con una toma; son muchos los pasos de diferencia que hay entre las sombras y las altas luces que entran por las ventanas y seguro que sin utilizar el HDR una infinidad de detalles se habrían perdido.


En ambos casos he utilizado un procesamiento bastante conservador, sin dejarme llevar por efectos surrealistas que por cierto, no habrían estado nada mal en unas tomas como estas. La primera imagen es el resultado de 4 tomas diferentes entre 0,8 y 8 segundos a f16 y la segunda de 7 tomas entre 1/8 sec. hasta 8 segundos con una abertura de f16.

Posiblemente me he quedado corto en una toma más para las altas luces, la próxima vez acertaremos mejor. Ni falta hace decir que tenía la D90 montada en el trípode. Como lente he utilizado el Tokina 11-16 f2.8 a 11mm. La distorsión que deriva del uso de un gran angular tan extremo no me molesta para nada, al revés, me gusta y creo que añade impacto a la toma.


Con o sin HDR una imagen es buena si lo es el sujeto, la composición, el uso de la profundidad de campo, la luz etc. etc. Es allí que hay que concentrar el esfuerzo, manejar un software luego es sencillo ¡hasta lo consigo yo!